Hace unos días me hubiera muerto de tristeza,
Hace unos días hubiera llorado inconsolable,
Hace unos días hubiera preferido morirme antes de cualquier cosa...
Hace unos días...
Hoy la vida me ha dado un giro tan grande que no sé ni cómo aterrizar,
Hoy recobré tanto de lo que había perdido que no sé ni por donde empezar...
Hoy me siento tan completa, tan llena de cosas buenas para dar, tan renovada...
Hoy estoy simplemente meditando en lo que uno debe tomar y lo que uno debe dejar pasar.
Hoy simplemente ENTIENDO. Comprendo perfectamente el por qué de las cosas y lo mejor es que no me daña, lo mejor es que no me duele. El ego ya no importa, el ego se murió de repente y me sentí libre.
Hoy me siento libre y feliz, porque aprendí muchas cosas, y sé que tengo tanto qué valorar y qué replantear.
Hace unos días me hubiera derrumbado. Hoy sonrío y simplemente deseo lo mejor sinceramente... qué más da si a todos llegamos a donde nos corresponde llegar. Ahora veo que la vida da y quita lo justo para todos, queramos verlo o no.
Y hoy... tengo sueño, tengo mucho qué soñar, qué pensar y qué recordar... Hoy simplemente de verdad SOY YO.
martes, 18 de mayo de 2010
miércoles, 12 de mayo de 2010
Situaciones...
Eduardo Nicol dice que la situación es ese conjunto de circunstancias ajenas a nosotros que se plantean y en las cuales estamos de alguna manera inmersos. Dice que nuestro actuar y vivir la situación se llama necesariamente EXPERIENCIA y que la experiencia no dura... sino que nosotros duramos en ella... el tiempo que queremos (fuerte afirmación). La situación en la que me he visto inmersa recientemente está marcada por un conjunto de circunstancias principalmente de pérdidas... algunas conscientes y previstas, otras inconscientes, algunas hasta dolorosas pero liberadoras... pérdidas... pérdidas que suponen cambios hasta en lo que nunca nos imaginamos. Si esta situación fuera un cortometraje la sonorización seguramente sería Bent de Matchbox 20, que relata mucho de lo que llegué a sentir y pensar. Principalmente el coro:
Can you help me I'm bent
I'm so scared that I'll never
Get put back together
Y sí, tuve miedo de que la situación me rompiera, más allá de doblarme como lo ha hecho, más allá de hacerme caer de rodillas y robarme el aliento, más allá de las náuseas, las lágrimas... seguir doblándome, hasta romperme... tuve miedo de romperme. La situación fue de pérdida y la experiencia fue de dolor, de un luto muy grande, de un reto inmenso para adaptarme. Ya me doblé todo lo que pude doblarme y no me rompí, aunque estuve muy cerca.
Ahora estoy a punto de hacer algo que nunca había hecho, de emprender un viaje sin entusiasmo por ahora pero que muy en el fondo sé que necesito y que me cambiará la perspectiva. Quiero ir, dejarme llevar, volverme a reír de verdad. Dicen que el mar se lleva todo lo que no sirve, todo lo que daña. Quiero que el mar se lleve todo esto que tengo, que arrastre todo y lo hunda en sus aguas. Y si me ha de llevar a mí que me desvanezca en sus profundidades, que desaparezca también yo en el mar bajo la luna y que me regrese por la mañana, limpia, sin remordimientos, sin dolor, sin recuerdos, sin pérdidas... renovada. Ojalá que el mar y las olas se lleven también esta forma tan dura de juzgarme y sentenciarme...
Aún faltan horas pero ya siento las olas llegar, ya casi escucho el mar... no tardamos en llegar... espero... espero que irme sea lo correcto. Y también espero que el mar me de todo lo que necesito tener.
Can you help me I'm bent
I'm so scared that I'll never
Get put back together
Y sí, tuve miedo de que la situación me rompiera, más allá de doblarme como lo ha hecho, más allá de hacerme caer de rodillas y robarme el aliento, más allá de las náuseas, las lágrimas... seguir doblándome, hasta romperme... tuve miedo de romperme. La situación fue de pérdida y la experiencia fue de dolor, de un luto muy grande, de un reto inmenso para adaptarme. Ya me doblé todo lo que pude doblarme y no me rompí, aunque estuve muy cerca.
Ahora estoy a punto de hacer algo que nunca había hecho, de emprender un viaje sin entusiasmo por ahora pero que muy en el fondo sé que necesito y que me cambiará la perspectiva. Quiero ir, dejarme llevar, volverme a reír de verdad. Dicen que el mar se lleva todo lo que no sirve, todo lo que daña. Quiero que el mar se lleve todo esto que tengo, que arrastre todo y lo hunda en sus aguas. Y si me ha de llevar a mí que me desvanezca en sus profundidades, que desaparezca también yo en el mar bajo la luna y que me regrese por la mañana, limpia, sin remordimientos, sin dolor, sin recuerdos, sin pérdidas... renovada. Ojalá que el mar y las olas se lleven también esta forma tan dura de juzgarme y sentenciarme...
Aún faltan horas pero ya siento las olas llegar, ya casi escucho el mar... no tardamos en llegar... espero... espero que irme sea lo correcto. Y también espero que el mar me de todo lo que necesito tener.
lunes, 10 de mayo de 2010
Amazing...

It's amazing,
With the blink of an eye you finally see the light...
It's amazing
When the moment arrives, that you know you'll be alright,
It's amazing,
And I'm saying a prayer for the desperate hearts tonight.
Life's a journey, not a destination,
And I just can't tell just what tomorrow brings...
(Amazing- Aerosmith)
The talking today, made me remember of this song... not such a great song but it works now... I've been having really dark nights and really hard times... but now I have this certain feeling about being alright... I will recover... now I know. You said it, I'm strong... I should remember that.. I'm sorry about all the mistakes I've made... I'm sorry for only guessing and not trying to understand. Now I see you, again, I see who you really are and we are just OK... I'm impressed, you still have this kind of healing energy that makes me feel alright... I wish I can heal your wounds too... Maybe one day I would... but now, everything is ok and that just makes me feel that I'll also be alright...
Código S-09 CAR-CRASH
Otro sueño, otra premonición, esta vez está el extraño sentimiento de tantas veces atrás... El accidente fue catastrófico, los autos quedaron destrozados y el pedazo de metal en mi pecho me produce un dolor profundo y una sensación de frío y de vacío. Mis ojos se van cubriendo por un velo blanco, la piel se hace aún más pálida. Volteo, miro el camino, no hay nadie, tan sólo el otro auto, viejo, roto, acabado por el impacto. El pedazo de metal en mi pecho se mueve, me desangro... Boca arriba, sin fuerza, escupiendo la sangre... no puedo quitarlo, no puedo arrastrarme, estoy perdida y la noche no termina. Lo único que puedo sentir es mi cuerpo inerte en el asfalto. Pronto todo habrá terminado. Pronto habré muerto y no sentiré nada más. La náusea... esa maldita náusea.
Y de pronto, en mi lento estertor... aparece una mano... una voz que me recuerda que debo regresar... la mano me aprieta con fuerza, la voz me dice "no te dejes ir, no te dejes vencer, espera... no tardan, ya vienen por ti". Mis ojos vacíos ya no pueden distinguir más que una silueta vaga, el brillo de las luces me ciega, escucho las sirenas... el sabor a sangre es intenso...
Sonido de mensaje... despierto... aún no ha amanecido... me volteó... de nuevo la náusea y ese sabor a sangre que me queda del sueño... Sí... ya sé que quieres salvarme, ya sé que quieres cargar con mi peso... me salvaste en el accidente y sé que estás ahí... pero no te corresponde todo esto.
"No me lamento por lo que no voy a conocer, no me lamento por todas las cosas que no veré, porque para entonces estaré muerta y los muertos no sienten nada..." - Sarah Poley en La Vida Sin Mí.
Y de pronto, en mi lento estertor... aparece una mano... una voz que me recuerda que debo regresar... la mano me aprieta con fuerza, la voz me dice "no te dejes ir, no te dejes vencer, espera... no tardan, ya vienen por ti". Mis ojos vacíos ya no pueden distinguir más que una silueta vaga, el brillo de las luces me ciega, escucho las sirenas... el sabor a sangre es intenso...
Sonido de mensaje... despierto... aún no ha amanecido... me volteó... de nuevo la náusea y ese sabor a sangre que me queda del sueño... Sí... ya sé que quieres salvarme, ya sé que quieres cargar con mi peso... me salvaste en el accidente y sé que estás ahí... pero no te corresponde todo esto.
"No me lamento por lo que no voy a conocer, no me lamento por todas las cosas que no veré, porque para entonces estaré muerta y los muertos no sienten nada..." - Sarah Poley en La Vida Sin Mí.
jueves, 6 de mayo de 2010
Consumido por el fuego (Sueño 3)
El departamento estaba en llamas, se consumía con gran estruendo y esporádicos estallidos. El fuego lo devoraba todo mientras en la calle varias personas observaban pasmadas. Las llamas arrasaban la estructura, los muebles, las paredes, incluso se comían vorazmente la cama.
Cuando al fin llegaron los bomberos ya no pudieron hacer nada. El fuego seguía tragándose el edificio y reduciendo todo lo existente a cenizas. En el edificio tan sólo había un departamento habitado, ese precisamente que se quemaba sin ningún reparo.
La mujer que llegaba justo en ese momento bajó de su auto con los ojos abiertos de asombro, se quedó pasmada unos segundos y corrió hacia el edificio que estaba en llamas... un bombero la detuvo, lloraba desconsoladamente mientras su cabello rizado cubría su rostro y su desesperación. El bombero la sostenía de manera firme mientras ella trataba de correr hacia el edificio. Pronto cayó de rodillas y se raspó las manos con el pavimento. Qué dolor más grande sentía en ese momento, ver toda su vida consumida por el fuego. Las manos sangrantes y la cara casi en el suelo. Qué dolor, qué dolor más grande tenía la mujer en ese momento. No podía articular palabras hasta que dijo: "mi marido... mi marido estaba adentro..." Los bomberos se miraron entre sí desconcertados, asumieron que el departamento estaba vacío y no buscaron a nadie. No quedaron restos, no quedó nisiquiera parte del cuerpo, cenizas era todo lo que había alrededor, cenizas mojadas, entre pedazos de muebles y vigas, entre toda la destrucción nisiquiera estaba el muerto. Se había desvanecido, lo había consumido el fuego por completo. La mujer lloraba manchada de cenizas, se miraba las manos, se tocaba la cara con una incredulidad y una desesperación casi autistas. Ocurrió después del baile de máscaras del Gran Hotel, qué extraña casualidad. (Sueño 2)
Cuando al fin llegaron los bomberos ya no pudieron hacer nada. El fuego seguía tragándose el edificio y reduciendo todo lo existente a cenizas. En el edificio tan sólo había un departamento habitado, ese precisamente que se quemaba sin ningún reparo.
La mujer que llegaba justo en ese momento bajó de su auto con los ojos abiertos de asombro, se quedó pasmada unos segundos y corrió hacia el edificio que estaba en llamas... un bombero la detuvo, lloraba desconsoladamente mientras su cabello rizado cubría su rostro y su desesperación. El bombero la sostenía de manera firme mientras ella trataba de correr hacia el edificio. Pronto cayó de rodillas y se raspó las manos con el pavimento. Qué dolor más grande sentía en ese momento, ver toda su vida consumida por el fuego. Las manos sangrantes y la cara casi en el suelo. Qué dolor, qué dolor más grande tenía la mujer en ese momento. No podía articular palabras hasta que dijo: "mi marido... mi marido estaba adentro..." Los bomberos se miraron entre sí desconcertados, asumieron que el departamento estaba vacío y no buscaron a nadie. No quedaron restos, no quedó nisiquiera parte del cuerpo, cenizas era todo lo que había alrededor, cenizas mojadas, entre pedazos de muebles y vigas, entre toda la destrucción nisiquiera estaba el muerto. Se había desvanecido, lo había consumido el fuego por completo. La mujer lloraba manchada de cenizas, se miraba las manos, se tocaba la cara con una incredulidad y una desesperación casi autistas. Ocurrió después del baile de máscaras del Gran Hotel, qué extraña casualidad. (Sueño 2)
martes, 4 de mayo de 2010
Escenas Extrañas...
Tarde surrealista, cámara lenta, la camioneta se desplaza como detenida por algo, no no es el freno de mano, es el tiempo, es esa arena del reloj que se nos escapa de las manos. Un alto, el semáforo en rojo y en la esquina una chica que pelea por mensajes de texto, niega con la cabeza al tiempo que va leyendo y presiona las teclas del celular de tal forma que pareciera desquitar su rabia con él... ¿Con quién se escribirá? me quedo pensando... El semáforo en verde, seguimos en el curso surrealista, la música a paso lento, las voces que se juntan, me recuerdan un poco al gospel. Calle de baja velocidad y encuentro en sentido contrario a un ciclista con un brazo enyesado, con el otro sostiene el manubrio y con el enyesado escribe un mensaje por celular mientras aparta su vista del camino... no me pregunto ni por un segundo la razón de la fractura...
Finalmente, la noche va cayendo en este extraño y lento devenir del tiempo, del atardecer en un día cualquiera, caluroso, lleno de bochorno y caos. Un alto más y en un portalito se encuentra sentado un chico alto y muy delgado, moreno claro, está recargado, como vencido, con la espalda jorobada y las rodillas casi en los hombros. En el semblante se le nota una decepción y una desesperación absoluta, ve la hora, se recarga aún más y es entonces cuando puedo ver que en las manos lleva un pequeño ramo de rosas blancas, caidas y cabizbajas como su ánimo, las va dejando al raz del suelo, la mirada perdida, el reloj de nuevo... y creo que lo más bizarro y extraño de todo es que mientras la decepción del chico se hace más grande y las rosas raspan más el suelo, en la taquería de la esquina -sí, de esas de casita de metal, con un foco y el trompo- se escucha extrañamente una canción de Justin Timberlake...
Finalmente, la noche va cayendo en este extraño y lento devenir del tiempo, del atardecer en un día cualquiera, caluroso, lleno de bochorno y caos. Un alto más y en un portalito se encuentra sentado un chico alto y muy delgado, moreno claro, está recargado, como vencido, con la espalda jorobada y las rodillas casi en los hombros. En el semblante se le nota una decepción y una desesperación absoluta, ve la hora, se recarga aún más y es entonces cuando puedo ver que en las manos lleva un pequeño ramo de rosas blancas, caidas y cabizbajas como su ánimo, las va dejando al raz del suelo, la mirada perdida, el reloj de nuevo... y creo que lo más bizarro y extraño de todo es que mientras la decepción del chico se hace más grande y las rosas raspan más el suelo, en la taquería de la esquina -sí, de esas de casita de metal, con un foco y el trompo- se escucha extrañamente una canción de Justin Timberlake...
domingo, 2 de mayo de 2010
Rob...

Rob Thomas está cabrón...
Ese muchacho tan listo... me impresiona haberlo reencontrado y redescubierto.
Me encantan todas esas veces que uno encuentra una canción la letra parece estar escrita desde nuestra cabeza... Escuché todo Mad Season y su álbum solista y dije "Hey Rob! You know exactly what are we talking about...!"
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